UNA RUPTURA CON EL PASADO

fuente:Associated Press TED ANTHONY


Beijing arrasa su casco histórico para dejar paso a la Ciudad Olímpica

© AP

Una mujer hace la colada en lo que queda tras la demolición de su casa en Beijing. Los 'hutong', tradicionales laberintos de callejuelas estrechas donde reside una gran parte de la población de la ciudad, están siendo arrasados dentro del plan del Gobierno local para transformar Beijing en la Capital Olímpica de 2008.

BEIJING .- En Beijing, la capital china, la primacía de los proyectos olímpicos y el desarrollo económico no deja lugar a la nostalgia. En 2003, un 95% de las zonas demolidas correspondían al 'hutong', un laberíntico entramado urbano con callejones del siglo XIII que no tiene cabida en la ciudad que prepara los Juegos Olímpicos del 2008. Ahora se suma también el tradicional 'Mercado de la Seda', que correrá la misma suerte.
La sombra de las excavadoras planea este año sobre otros 250.000 metros cuadrados de casco histórico y obligará a más de 20.000 familias a trasladarse a otras viviendas en mejores condiciones de salubridad, según ha informado el Comité Municipal de Construcción. A pesar de la opacidad oficial, sólo en el distrito de Xicheng, -al oeste de la Ciudad Prohibida-, se derribaron 200 del total de 820 'hutong' que había en esa zona en los últimos años.

Todo esto deja paso a los 11 gimnasios, cuatro recintos olímpicos, 10 millones de metros cuadrados de viviendas de lujo, 148 kilómetros de raíles y dos nuevas circunvalaciones, que son algunos de los proyectos que se inician en 2004 y forman parte de la infraestructura que se va a construir con motivo de los Juegos Olímpicos de 2008.

Los 'hutong' (ver artículo especial)

Beijing tenía en 1949, año fundacional de la República Popular, 1.330 'hutong' construidos a lo largo de las dinastías Yuan (1206-1341), Ming (1362-1628) y Qing (1644-1908) y cuyo epicentro era la Ciudad Prohibida, donde se encuentra el Palacio Imperial.

Las repercusiones sociales de las demoliciones han sido recogidas con maestría en la película 'La Ducha' ('Xizao', 1999), del joven director Zhang Yang, un tributo al viejo Beijing y al profundo sentido de comunidad de sus vecinos.

cubierta de la pelicula de Zhang Yang

Sin agua corriente, ni alcantarillado en condiciones, son hoy día considerados insalubres y focos de infección. A pesar de ello, el creciente interés turístico que despiertan salvará de la demolición a unas pocas callejuelas adyacentes a Palacio.

Alguna de las soluciones que ha dado el Gobierno municipal para salvar estos espacios históricos ha sido facilitar a los particulares la compra y mantenimiento de los 'siheyuan'. Estos son unos espacios cuadrangulares de cuatro viviendas en torno a un patio interior que pasaron de ser señoriales a acoger a varias familias en el siglo XX y suponen un remanso de privacidad en medio de la proliferación fúngica de rascacielos.

El Mercadillo de Xiushui

Una de las atracciones turísticas más importantes de Beijing, un mercadillo muy famoso por su ropa y artículos de imitación, va a ser otro de los enclaves históricos demolidos.

'Mercado de la Seda'

El Mercadillo de Xiushui, popularmente conocido como el 'Mercado de la Seda', es el tercer destino más visitado en la capital después de la Ciudad Prohibida y la Gran Muralla, y está rodeado de lujosos hoteles y miles -entre 20.000 y 30.000- de compradores al día.

Esta medida sólo gana críticas por parte de la opinión pública, sobre todo de los dueños de los puestos del Mercado.

Las autoridades, por razones de seguridad, han estado pensando en transladar el mercadillo a un edificio de ocho plantas que podría acoger hasta tres veces la cantidad de puestos que había en el antiguo, según ha informado el periódico China Daily.

Nueva infraestructura

La iniciativa privada está salvando de la quema parte de la histórica China, como ha demostrado un grupo de artistas que recuperaron la 'Factoría Electrónica Pekín Número 798' -en el noreste de la ciudad-, diseñada por el grupo alemán Bauhaus en 1950 y sobre la que pende la demolición.

La llegada a Beijing de lo más florido de la arquitectura contribuirá a conseguir la imagen que busca para su país la nueva generación de dirigentes chinos.

El británico Norman Foster se ocupará de la tercera terminal del aeropuerto pequinés, unida al centro urbano mediante la construcción de un tren elevado que llevará hasta la nueva estación de Dongzhimen, en el centro.

Hasta el venerado director de cine Zhang Yimou -'La linterna roja', 'Héroe'- se ha hecho con un lujoso ático en la urbanización de Dongzhimen; mientras, en el sureste emerge la 'SOHO City' -de los arquitectos Zaha Hadid y Patrick Schumacher- y en el norte, la Ciudad Olímpica.

La voz popular ya ha bautizado como 'cáscara de huevo' al polémico nuevo Teatro Nacional, obra del francés Paul Andreu, localizado al oeste del Gran Palacio del Pueblo, en la plaza de Tiananmen.

Gracias a la demolición, la Televisión Central China trasladará su sede a la 'Torre del Poder' -apropiado nombre para la entidad gubernamental-, diseño del holandés Rem Koolhaas.

 

El año pasado se inició la construcción de los 204.100 metros cuadrados del Estadio Nacional -Herzog & De Meuron- y del Centro Nacional de Natación -PTW, Ove Arup Engineering- de 70.000 metros cuadrados.

Con todas estas medidas Beijing desterrará este año su imagen de fortaleza monolítica de los tiempos de Mao Zedong para dar paso a un escenario futurista más acorde con el lugar que China aspira a tener en el mundo.